La expresión ¡”VENID, VIVAMOS PARA NUESTROS NIÑOS Y JOVENES!”, motiva no solo a pedagogos, sino a los maestro(a)s investigadores de “ONDAS”, que se han dado a la tarea de retomar aportes, principios teóricos y propuestas significativas del Programa y se “han ido constituyendo a través de un proceso sistemático y haciendo de su práctica educativa un objeto de estudio, de reflexión, de investigación, de teorización y de transformación de cada ambiente educativo”.
Es el maestro(a) quien al descubrir la riqueza de los métodos pedagógicos, principios y reflexiones sobre la ciencia y el quehacer cotidiano, no renuncia a la posibilidad de escuchar a un niño-a esa experiencia del ¡EUREKA! como expresión de pequeños y grandes investigadores; el juego, las manualidades, el dibujo, el texto escrito, el trabajo en equipo, el contacto con el medio ambiente, la técnica y la conversación con su maestro(a) y compañeros(as) son aprovechados para introducirlos en el mundo de los medios, de la familia, de la cultura y de la sociedad del conocimiento.
Analizar además, cómo los niños aprenden, cómo construyen su conocimiento, cómo hacen sus primeras observaciones científicas, cómo educan sus sentidos y cómo logran sus procesos intelectuales, es llevarnos a pensar en la misión de ser maestro(a)s que va màs allá del papel de ser observadores o mediadores en un proceso de crecimiento; es descubrir con ellos la capacidad de trascender y comprometerse desde lo más insondable de nuestro SER, para hacer comprender su dignidad de persona creada a imagen y semejanza de Dios, según el pensamiento cristiano.
Así que cuando me encuentro ante mi experiencia como maestra o ante un texto de la caja de herramientas para maestro(a)s Ondas, una de las reflexiones que queda en lo profundo, es que sólo a partir de mi propia reflexión y poniéndome en contacto con la naturaleza del niño(a), se encuentra algo diferente en cada uno, y es desde allí, que se construye y se despierta lo que aún duerme en lo profundo de su ser en potencia, y orientar a “hacerse obra de sí mismo” como lo pretendía Pestalozzi, quien planteaba con toda claridad, la idea del desarrollo integral del niño y la importancia de la familia en la formación de la personalidad infantil.
No cabe duda que los propósitos que se propone “ONDAS”, es invitarnos a mejorar la sociedad con los estratos menos favorecidos, esforzarnos por no separar al niño de su ambiente y promover la educación en el respeto y en el amor hacia sí mismos y hacia los demás; la convivencia, el diálogo y la defensa de los derechos del niño, contribuyen al desarrollo de sus dimensiones como ser humano y desde aquí es que ellos aprenden a leer el mundo de manera diferente, para comprender que el ser humano está llamado a la libertad, a adaptarse al medio, a perfeccionarse dentro de una sociedad concreta, y a estar abierto a la interdisciplinariedad y a la interculturalidad.
Todo lo anterior lleva a preguntarme ¿Cómo articular en el proyecto de investigación que adelanto con grado 9º, estos principios y valores en su rol de investigadores y animadores de su proyecto de vida?. Para terminar pienso que el desafío, para quien quiere comunicar el amor a la vida y la esperanza de un futuro mejor, es el de comprometerse personal y constantemente a crecer en humanidad, en autenticidad y en servicio para los niños y jóvenes de Colombia. Es viviendo entre ellos, cómo la persona adulta se ejercita para aprender de la experiencia, para reflexionar sobre la acción, para organizar y modificar las ideas y las conductas en relación con los cambios de los acontecimientos, con el sucederse de las edades de la vida, y en el surgimiento de nuevas exigencias de desarrollo que trae el mundo en cada momento.
Sor Trinidad Urrea.
Guadalupe. s.